¿Dolor de rodilla? Conozca las causas, síntomas y tratamientos

¿Por qué somos tan propensos a sufrir de dolor de rodillas?

En términos evolutivos y biológicos, el cuerpo humano no está al 100 % adaptado para la posición bípeda.

Desde el punto de vista científico, tal como lo plantea Jennifer Ackerman en la revista de National Geographic, la respuesta a esta pregunta está directamente relacionada con las “Desventajas de la Posición Vertical” (The Downside of Upright, en la versión original).

“Los humanos abdicaron de la estabilidad y velocidad. Abdicamos de los pies como herramienta. En cambio, ganamos huesos y articulaciones más frágiles.”

Jennifer Ackerman

tensión de correr y saltar

En los cuadrúpedos, la tensión de correr y saltar se extiende entre cuatro extremidades y los músculos absorben la mayor parte de esa tensión. Sin embargo, cuando nuestros antepasados hicieron la transición a caminar con sólo dos pies, la tensión en las piernas se duplicó, ya que se estaba extendiendo por la mitad de las extremidades. Aún que ya hayan pasado muchos milenios de evolución, biológicamente, los músculos todavía no están preparados para la postura bípeda, así que los huesos terminan siendo los que tienen que absorber toda la tensión adicional. En definitiva, y en términos evolutivos, el cuerpo humano no está al 100 % adaptado para la posición erecta.

¿Cuál es la función de las rodillas?

La rodilla es un ejemplo de anatomía humana que no está perfectamente adaptada a una postura y estilo de vida bípedo. Según el ensayo de Jennifer Ackermen “Las Desventajas de la Posición Vertical”, y como lo reitera Scott Dye, la articulación de la rodilla es “una estructura de 360 millones de años, maravillosamente diseñada hacer su trabajo de transferencia de carga entre miembros”. Sin embargo, en términos evolutivos, al adoptar la posición bípeda, eso ha significado infligir más tensión en las espaldas, rodillas, tobillos y pies. De hecho, las rodillas están entre las articulaciones que más fácilmente se dañan en el cuerpo humano, por lo que requieren millones de cirugías cada año.

articulación de la rodilla

La articulación de la rodilla puede parecer una simple bisagra, pero es una pieza muy complicada de bioingeniería que permite a los humanos correr y saltar. La articulación de la rodilla tiene muchas partes que se mueven en muchas direcciones a la vez. Como si fuera poco, la rodilla es la segunda articulación más baja, lo que significa que recibe más tensión que las articulaciones más altas, especialmente al correr, al saltar o al subir y bajar escaleras. La debilidad de los músculos por falta de actividad, fatiga o estrés severo es a menudo factor que puede provocar dolor en las rodillas. Además, el dolor de rodillas o lesiones en las rodillas pueden conducir a movilidad limitada, ya que las rodillas son fundamentales para la estabilidad y flexibilidad del cuerpo. Si las rodillas no están bien, tendremos dificultad en doblarlas y estirarlas. Esta limitación afectará nuestra capacidad de estar de pie, caminar, correr, arrodillar, saltar o girar.

Es cierto que las rodillas no funcionan solas. Existen otras partes del cuerpo que ayudan a que las rodillas cumplan su función, tales como:

Una lesión en cualquiera de estas partes alrededor de la rodilla podrá también provocar dolor o lesión en las rodillas. Una de las lesiones más comunes es el desgarro del ligamento anterior cruzado.

ligamento anterior cruzado de la rodilla

¿Por qué se desgarra tan fácilmente el ligamento anterior cruzado de la rodilla?

La razón por la que el ligamento anterior cruzado de la rodilla es tan vulnerable al desgarro es porque se ve forzado a soportar mucha más tensión de la que realmente está diseñado para soportar. Para mejor entender lo que ocurre, comparemos un humano con un simio, de pie: nuestras piernas están bastante rectas, mientras que las piernas de los simios están más arqueadas y, por lo general, dobladas. Para soportar peso, ellos usan más sus músculos, y nosotros usamos más nuestros huesos.

cambios

Este arreglo de piernas rectas nos viene muy bien para caminar y correr normalmente. El problema se presenta cuando tratamos de hacer movimientos o cambios repentinos. Cuando paramos repentinamente mientras corremos, o cuando hacemos un giro brusco a alta velocidad, nuestras rodillas deben soportar la fuerza de esta tensión repentina e intensa. Es ahí cuando el ligamento anterior cruzado (LAC) no es suficientemente fuerte para asegurar la conexión de los huesos de la rodilla mientras se tuercen y, así, se rompen con frecuencia. Al estar dentro de la rodilla, cuando el LAC se desgarra, sólo puede ser reparado quirúrgicamente. A esto se sigue un período de recuperación y rehabilitación muy largo porque los ligamentos no son muy vasculares: hay pocas células y pocos vasos sanguíneos que ayuden a una recuperación rápida. Esta es la razón por la cual los desgarros del LAC están entre las lesiones más temidas entre los deportistas profesionales, pero tendrá el mismo impacto negativo cualquiera que sea nuestra profesión o actividad, ya que puede llegar a ser una condición incapacitante hasta para salir de casa.

Para hacer las cosas aún más difíciles, como especie nos estamos volviendo más altos y grandes, haciendo que nuestro ímpetu sea aún mayor durante esos movimientos repentinos. En este punto, es evidente la asociación entre artrosis de rodilla y obesidad pues la sobrecarga biomecánica favorece la aparición de un proceso degenerativo. De hecho, la pérdida de peso en pacientes con artrosis reduce considerablemente la sintomatología.

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Escrito por Stannah el 24-09-2019